Abuso espiritual: ¿Cómo salir de un ministerio espiritualmente abusivo?

Antes de leer este blog, te recomiendo que leas los siguientes:

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¿Qué hizo Jesús ante el abuso espiritual?

¿Cómo identificar una iglesia espiritualmente abusiva?

Muchos al darse cuenta de que forman parte de un ministerio abusivo o al ser lastimados por él, deciden irse. Pero al tomar esta decisión, se encuentran con una realidad que quizás no se habían dado cuenta antes: es muy difícil salir de él. Esta dificultad para salir de un ministerio es una de las características sectarias que más caracteriza a los ministerios abusivos.

Como las personas han quedado aisladas de otras personas por fuera de ese ministerio, muchas veces la dificultad no solo proviene del exterior (es decir, de los pastores y líderes), sino también del interior de la persona, que teme quedarse sola ya que en el tiempo que pasó en ese ministerio descuidó sus relaciones personales por fuera de ese ministerio.

Los pasos a tomar para salir de un ministerio cristiano sectario o abusivo, dependen de cada situación en particular, del nivel de abuso, y de cuán involucrado estabas en ese ministerio. No es lo mismo alguien que estuvo solo dos meses, a alguien que permaneció durante décadas en esa situación. Es por eso que estos pasos son simplemente una guía general.

Cabe aclarar que todos estos consejos están basados en mi experiencia personal y en mi discernimiento. Dios puede mostrarte alguna estrategia diferente a vos, y está bien.

consejo #1: Ora pidiéndole guía al Espíritu Santo

Como cada situación es particular, ora al Espíritu Santo para que te revele qué estrategia seguir en tu caso. Algunas veces, te mostrará que primero debes hablar con la gente que lideras antes que con los pastores. Otras veces, te guiará a hacer lo opuesto.

Pide en oración que Dios ponga las palabras justas en tu boca. Que te ayude a controlar tu carácter.

Si hubo abuso sexual, es necesario que además de orar hagas la denuncia en la policía y que te asesores con un abogado para que te indique los pasos a seguir. No existe tal cosa como “perdonar y olvidar” cuando se trata de abuso sexual, y es necesario que los denuncies para evitar que sigan abusando de otras personas.

consejo #2: Procurá que el “rompimiento emocional” sea en intimidad con Dios, y no delante de tus pastores o líderes abusivos.

Tenés que saber que van a inventar una historia diferente a la original respecto a tu salida, en la que ellos queden como las víctimas y vos como el victimario. Para eso, se van a “agarrar” de cualquier cosa que digas y hagas.

Por eso, si elegís hablar con los pastores para contarles los motivos de tu salida, evitá llorar delante de ellos, mostrarte débil o con miedo. Es probable que te sientas así y está bien, es parte del proceso de salir de un ministerio abusivo. Pero tenés que saber que ellos van a usar tus muestras de vulnerabilidad para usarlas en tu contra en la historia que armen después y le cuenten a toda la congregación.

Si sos sensible y sabés que vas a llorar, procurá hacerlo en la intimidad con Dios antes de ir a hablar con los pastores.

consejo #3: No es necesario que hables con los pastores.

Como señalé previamente, cada situación es única. Si el abuso llegó a extremos muy grandes o si realmente no te sentís preparado para enfrentarlos porque sabés que digas lo que digas o hagas lo que hagas, te van a hacer quedar como “el malo de la película”, entonces estás en tu derecho a no comunicarles nada y retirarte en silencio.

Sin embargo, lo que yo recomiendo es mandar una carta firmada por tu puño y letra contando tus motivos al liderazgo, elijas o no hablar con los pastores. Me gusta la idea de mandar una carta, porque de esa manera queda asentado en algún lugar tu versión de los hechos. Si elegís esta alternativa, podés mandárselas por Whatsapp a los pastores, al grupo de líderes, y a la gente que lideras. A veces, es preferible mandarla a todos los grupos al mismo tiempo que a los pastores porque si se la mandas solo a los pastores, puede que te borren de todos los grupos para evitar que se la mandes a los demás.

Es preferible que la carta sea corta, y que esté escaneada como una imagen y no directamente escrita en un mensaje de Whatsapp porque ahí, nuevamente, algunas personas pueden copiar y pegar cambiándole palabras o distorsionando los hechos para hacerte quedar mal.

Recomiendo que la carta la escribas en computadora, la imprimas, la firmes, y la escanees para enviarla por Whatsapp.

consejo #4: Si elegís hablar con los pastores, llevá al menos dos testigos.

Es recomendable que estos testigos sean neutrales ante la situación, y que tengan discernimiento. Como ya sabemos, los líderes espiritualmente abusivos engañan a la gente con sus palabras y muchas veces convencen a otros cristianos espiritualmente inmaduros de que ellos son las víctimas, cuando en verdad son los victimarios.

No recomiendo que hables solo con los pastores sin ningún testigo, o con un testigo que ellos elijan.

consejo #5: ¿Hablo con el grupo que lidero?

Muchos me han preguntado qué hacer con la gente que tienen a cargo, si les explican sus razones o no, y cuándo. Como ya mencioné, cada situación es única y debes pedirle dirección al Espíritu Santo para tu caso en particular.

A modo general, recomiendo que hables con el grupo que lideras, y/o que les mandes una carta como la que se señaló en el Paso #3.

Dependiendo de la situación, puede que los pastores no te permitan hablar con tu grupo después de comunicarles a ellos de tu salida. Por eso, a veces es preferible que antes de hablar con los pastores, hables con tu grupo y respondas las preguntas que puedan llegar a tener.

Es normal que algunos quieran seguirte, que otros se enojen, y que otros se sientan decepcionados. Que tu prioridad esté en vos y en tu familia, y no en sus opiniones. Lo más importante post-salida es que te enfoques en tu sanidad.

CONSEJO #6: Practicá el contacto cero

Es muy importante para tu sanidad que primeramente sepas que van a empezar a hablar de vos, que te van a hacer quedar como loco, endemoniado, hereje, etc. Y segundo, que te prepares mentalmente para no reaccionar a todo eso.

Una vez que hayas comunicado tu decisión, ya sea a través de una carta o de hablar con los pastores (e incluso si preferiste retirarte en silencio) bloqueá de las redes sociales, de Whatsapp, de contactos del celular y todas partes a los pastores, a la página del ministerio, y a todas las personas que sepas que van a ir corriendo a contarle a los pastores todo lo que hacés.

Por un lado, eso te va a ayudar a evitar enterarte qué están diciendo de vos y/o tu familia. Y segundo, no les vas a dar material para que empiecen a inventar cosas sobre vos.

Los abusadores espirituales se alimentan de seguir sabiendo de vos para seguir inventando cosas sobre vos, y para hacerse las víctimas ante la situación. Como ya no pueden controlarte, van a intentar controlar la forma en la que otros te perciben. Por eso, si a través de las redes sociales saben en dónde estás, qué haces y con quién te juntas, van a usar todo eso para triangular y hacerte quedar como el malo, el loco o el hereje.

Por eso, es muy importante el contacto cero con los líderes abusivos y también con el “grupo selecto” que los rodea.

CONSEJO #7: ¿Y mis familiares y amigos?

Es muy probable que haya familiares y/o amigos en ese ministerio que elijan quedarse ahí. Con ellos, te recomiendo que hables y les cuentes tus razones y respondas las preguntas que puedan tener, y si es necesario, que les expliques por qué crees que están en peligro estando en ese lugar, pero HACELO SOLO UNA VEZ y luego respetá sus decisiones.

Sé que la respuesta natural es querer que ellos también se den cuenta de la manipulación y que salgan de ahí, pero si una y otra vez les decís todo lo que está mal de ese lugar, es muy probable que produzcas el efecto contrario en ellos.  

La manipulación es espiritual, por eso, pedí en oración por ellos para que se les caigan las vendas de los ojos y puedan ver el peligro en el que están permaneciendo en ese lugar, pero no te pongas insistente con tus palabras con ellos.

Si eligen seguir viéndose y manteniendo una relación, eviten charlar de cosas del ministerio. Si ellos sacan ese tema, responde con “Ajá”, “Sí”, “Que bien”. No te involucres ni les hables mal de los líderes, ya que ellos ya saben lo que pensás. Tampoco te recomiendo que sean estas amistades y familiares con los que elijas abrir tu corazón y contarles cómo realmente te sentís. Si se ponen insistentes para que vuelvas al ministerio, amablemente deciles algo como: “Valoro mucho tus intenciones, pero ya tomé una decisión y te pido que por favor la respetes”.

Tenés que estar abierto también a la idea de que empiecen a dejarte de lado. Ellos todo el tiempo están escuchando en ese lugar hablar mal de vos, así que es probable que lentamente comiencen a elegir no pasar tanto tiempo con vos. A veces también sucede que vas a ir dándote cuenta que lo que te unía con algunas amistades era que pasaban mucho tiempo juntos en el ministerio, pero por fuera de eso, no tienen nada en común.

CONSEJO #8: No tenés que buscar inmediatamente un nuevo ministerio donde congregarte

Muchas personas creen que si al siguiente domingo no están en una reunión de una iglesia, están pecando, ya que se les ensenó que la Biblia enseña que no hay que dejar de congregarse (Hebreos 10:25).

Sobre ese versículo puedo decir varias cosas, pero voy a señalar solo algunas:

  • No habla de una frecuencia de cuántas veces por semana hay que juntarse.
  • Para entender el significado contextual de “congregarse”, hay que revisar todo el contexto de Hebreos. En contexto, congregarse tenía que ver con juntarse para alabar públicamente a Dios, y no con estar en un lugar determinado todos los domingos.
  • La Biblia también enseña que donde hay dos o tres reunidos en el nombre de Jesús, Él está ahí (Mateo 18:20).
  • Congregarse tiene que ver con encontrar una familia espiritual en donde uno pueda ser transparente y sincero. Si estabas en un ministerio en donde tenías que estar aparentando ser perfecto, entonces no te estabas congregando a pesar de estar todos los domingos en un mismo lugar.

Por todo lo anterior, no pasa nada si te tomas un tiempo para sanar y no vas a ningún lugar los domingos, ni miras una reunión online. Muchas personas tienen síndromes de SPT (Stress Post Traumático) luego de salir de un ministerio abusivo. Por eso, necesitan tomarse un tiempo para sanar antes de volver a exponerse a una iglesia tradicional.

No te recomiendo que te quedes solo demasiado tiempo, porque fuimos creados por Dios para vivir en contacto con otros y somos un solo Cuerpo (1 Corintios 12), pero está bien si necesitas “desintoxicarte” de la iglesia tradicional.

CONSEJO #9: Permitite sentir todas las emociones

Si estuviste mucho tiempo en un ministerio abusivo, puede que te hayan enseñado que hay emociones “negativas” que son pecado tenerlas, como la tristeza, el enojo, y el desgano. Por eso, muchas personas sienten culpa por sentirse tristes o enojados, o sienten que hay algo malo con ellos.

La realidad es que no existen emociones negativas sino que todas nos fueron dadas por Dios por un propósito. Desarrollé más respecto a las emociones en este blog.

Permitite sentir enojo, tristeza, rabia. No estés en ese lugar mental demasiado tiempo. Pero permitite llorar, estar acostado, enojarte. En síntesis, permitite hacer el duelo por la etapa que terminó.

CONSEJO #10: Enfocate en tu sanidad mental, emocional y física.

Una vez saliste de un ministerio abusivo, debés enfocarte en tu propia sanidad y en sanar aquello que te unió a estas personas. Si te salteas este paso, vas a volver a atraer a otras personas abusivas, no solo en el área espiritual sino también en el área sentimental, laboral, etc. Debes saber también que esta es la etapa más larga y más dolorosa, porque es la etapa de medir el daño y repararlo.

Somos seres tripartitos, cuerpo, alma y espíritu, por lo tanto, para que la sanidad sea completa debemos prestarle atención a estas tres áreas.

A nivel físico, hacete los chequeos médicos correspondientes que venís posponiendo hace años, empezá a comer mejor y controlar tu dieta, comenzó a ir al gimnasio o hacer una actividad física que disfrutes. Es importante que descanses y duermas bien. Muchas personas estuvieron tanto tiempo atrapadas en ministerios abusivos esclavizantes, que al salir se dan cuenta que descuidaron aspectos tan vitales como su salud física y su dieta.

A nivel emocional, te recomiendo que busques ayuda psicológica. El psicólogo puede ser cristiano o no, eso va a depender de cómo vos te sientas más cómodo. Lo importante es que sea un psicólogo que entienda del abuso narcisista en el área espiritual y con el cual conectes. Además, te recomiendo que empieces a leer sobre el tema del narcisismo y el abuso espiritual, sobre todo si no podés pagarte un psicólogo. Buscá videos, podcasts, cuentas de Instagram, etc. que hablen del tema y seguí a gente que ya pasó lo mismo que vos. Te recomiendo también que trabajes en tu amor propio. Te recomiendo que practiques el autocuidado.

A nivel espiritual, derramá tu corazón en Dios más que nunca. Si aún no te lo dijeron, debes saber que Dios nada tuvo que ver con el abuso espiritual que atravesaste. Esas personas no reflejaban el amor de Dios por vos, ni Su plan para tu vida. Vas a comenzar a conocer a Jesús de una manera diferente, más humanamente pero también de una forma más real y sincera.

La etapa de sanidad también es la etapa de desaprender muchas cosas, y de aprender a conocerte a vos mismo nuevamente. Por eso, permitite tomarte todo el tiempo necesario en esa etapa y no la apures. La sanidad a algunos les lleva meses y a otros años, pero está bien, cada uno tiene sus tiempos.

En esta etapa de sanidad, en algún momento el Espíritu Santo te va a pedir que perdones a las personas que te lastimaron, incluso cuando nunca se disculparon o cuando siguen inventando cosas. Este paso del perdón es fundamental para tu sanidad. Recordá que no lo haces por ellos, sino que lo hacés por vos, para liberarte de esa carga. No te merecés seguir viviendo con ese rencor y dolor. El perdón va a ser un proceso. Hay días que será más fácil hacerlo que otros.

CONSEJO #11: Te aseguro que todo pasa.

Ahora mismo puede que estés en el ojo de la tormenta y que te parezca que no va a tener fin. Pero ánimo, todo pasa. Todo sale a la luz, y todo llega.

Es probable que sientas mucha bronca al ver cómo estas personas siguen manipulando y lastimando a otros. Pero tenemos por seguro que todo saldrá a la luz, y que nada de lo que sembramos quedará sin cosechar. Confiá en la justicia de Dios.

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